El afán rutinario a veces es tan denso que se nos hace imposible percibir este juego de roles en el que la vida trasmuta a un acomodado acontecer insípidamente tangible en el que la apertura sensorial está educada solo para existir en un caprichoso mundo exacerbado de unas fugaces emociones de felicidad y unos prolongados sentimientos de confusión.
miércoles, 7 de octubre de 2009
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1 comentario:
Mi atención está en ti, Calle.
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